La comunidad universitaria vuelve a movilizarse en reclamo del cumplimiento efectivo de la Ley de Financiamiento Universitario y en rechazo al recorte presupuestario. En diálogo radial, el decano de la Facultad de Farmacia y Bioquímica de la UBA, Pablo Evelson, alertó sobre el crítico deterioro de los sueldos y la fuga de profesionales, señalando que “en los últimos dos años y medio registramos alrededor de 200 renuncias” por la imposibilidad de cubrir necesidades básicas.
El conflicto se profundiza ante la proyección presupuestaria oficial, la cual destina cifras muy por debajo de los requerimientos mínimos estimados por las casas de altos estudios. Al evaluar las variables económicas del sector, el decano remarcó con crudeza el retroceso histórico que atraviesa el sistema superior: “Los números crudos muestran que el nivel de inversión en educación universitaria es el más bajo de los últimos 20 años”.
Por último, Evelson subrayó el valor intrínseco de la educación pública y gratuita como motor fundamental de ascenso e integración en la Argentina. Al ser consultado sobre el significado de defender las aulas en las calles, concluyó: “Voy a estar siempre defendiendo el modelo de universidad que me permitió estudiar y que garantiza un mecanismo de movilidad social que existe en muy pocos países”.







