La crisis industrial golpea con dureza a Entre Ríos tras el cierre inesperado de la planta de Granja Tres Arroyos en Concepción del Uruguay. Nazareno Asín, quien trabajó años en la empresa, denunció que los empleados se enteraron de la situación al llegar a sus puestos y encontrar un cartel. "Ya van tres meses que no cobramos nada", lamentó el joven de 32 años, reflejando la angustia de cientos de trabajadores.
La situación afecta directamente a 700 familias que dependen de este ingreso y que hoy enfrentan un endeudamiento "insostenible" y falta de respuestas legales. Asín destacó que la empresa entró en concurso de acreedores pero que la comunicación con los dueños es nula. "La cabeza te juega en contra, es mucha la angustia ante la necesidad de que no hay trabajo", relató sobre el impacto emocional de la crisis.
Ante la falta de pago de salarios, aguinaldos e indemnizaciones, los trabajadores mantienen las medidas de fuerza y planean nuevas movilizaciones a la Secretaría de Trabajo. Aunque existe la idea de formar una cooperativa, el agotamiento es grande tras años de conflictos. Por ahora, la única esperanza reside en la aparición de un inversor que permita reactivar la producción y devolver la dignidad a las familias afectadas.







