Tras conocerse los resultados electorales en Estados Unidos, en Balcarce 50 reinó el silencio ante lo que se describió como una jornada "pésima para Donald Trump". El resultado complica de lleno el esquema de Javier Milei, que contaba con el respaldo político y financiero de Washington como garantía para sostener su ancla cambiaria y mantener a raya la cotización del dólar en Argentina.
El revés electoral sepulta prácticamente la expectativa de un nuevo salvataje del Tesoro norteamericano, obligando al oficialismo a recalcular su discurso económico. Analistas advierten que "para poder mantenerlo barato el gobierno necesita de una cantidad de dólares que no tendría", poniendo en jaque el esquema monetario actual frente a un atraso cambiario visible frente a los niveles de inflación acumulados.
Con Donald Trump camino a quedar debilitado como un "pato rengo" en los próximos años, el gobierno argentino enfrenta un escenario internacional más complejo y sin red de contención externa. Este freno a la ola conservadora global, sumado al escenario regional, deja al oficialismo ante la necesidad urgente de fortalecer reservas propias para evitar nuevas turbulencias económicas en el país.








