La definición electoral en Estados Unidos encendió alertas en el equipo económico argentino tras confirmarse el traspié de Donald Trump. El economista Miguel Ponce explicó que el panorama se ensombrece para el Gobierno: "claramente las dificultades se van a acrecentar porque el peligro a no tener los fondos suficientes venía siendo apaciguado", eliminando la expectativa de una nueva asistencia directa de Washington.
El especialista remarcó que cualquier auxilio financiero extraordinario "ya no existe más" ante un Congreso estadounidense que ejercerá un férreo control sobre el gasto. Esta pérdida de respaldo debilita la posición de Argentina frente al FMI y pone en jaque la estrategia oficial de "seguir manteniendo el retraso cambiario como ancla antiinflacionaria", obligando a revisar metas que hasta ahora se sostenían con endeudamiento externo.
En el frente financiero local, Ponce descartó una baja considerable del riesgo país hacia niveles cercanos a los 400 puntos y alertó sobre la necesidad de volantazos en la gestión. Con un escenario exterior adverso y la pérdida de su principal aliado internacional, el Ministerio de Economía deberá recalibrar su programa ante la imposibilidad de conseguir divisas frescas para blindar sus reservas.








